Ideas para frenar el fracaso escolar

El fracaso escolar está detrás de la gran mayoría de alumnos que reciben un apoyo extra de una academia o un profesor particular.

Y es que, por lo general, las madres y padres piensan en las clases de apoyo cuando el problema escolar de sus hijos empieza a agravarse, nunca cuando comienza.

En este tipo de situaciones, la academia o el profesor particular tiene una triple tarea:

  • Reforzar los conocimientos del alumno.
  • Averiguar los motivos o factores que causan sus malos resultados.
  • Buscar soluciones a su desinterés por los estudios, que suele ser la principal causa-efecto del fracaso escolar.

Para todo ello, el profesor debe centrar sus esfuerzos en lograr la motivación del alumno, ya que de otro modo, convertir el fracaso en éxito escolar será una tarea casi imposible.

Frenar el fracaso escolar es una tarea que compete a todos las personas implicadas en el desarrollo y crecimiento del alumno en cuestión, desde su familia, hasta sus amigos, profesores o incluso los agentes sociales que actúan en su entorno.

A continuación, comentamos algunas acciones que como profesores particulares llevamos a cabo para mejorar el rendimiento de nuestros alumnos y poner nuestro granito de arena en su lucha contra el fracaso escolar:

  • Identificamos las dificultades de aprendizaje y de los trastornos del desarrollo y el comportamiento. Cuanto antes detectamos las dificultades, antes podremos actuar y poner soluciones a sus problemas. Para ello, desde nuestro puesto de profesores particulares charlamos con el alumno, intentamos comprender sus inquietudes y temores, conocemos el ambiente y las características que definen a sus amigos, porque a través de todo ello podremos averiguar la causa de sus problemas.
  • La motivación por el estudio es fundamental y, para ello, huimos del modelo antiguo de transmisión de contenidos, que se vale del libro, las actividades y la evaluación. Vamos más allá, buscamos el método de aprendizaje que mejor capta la atención de nuestro alumno, usamos en nuestras explicaciones recursos que conoce y que le divierten, como el ordenador e Internet. Se trata, en definitiva, de hacer su propio programa educativo basándonos en competencias que vinculan los contenidos de enseñanza con las habilidades, capacidades, actitudes y valores que tiene.
  • Potenciamos la lectura, ya que es una herramienta de gran valor. La competencia lectora abre las puertas al conocimiento y si encuentran divertido lo que leen, su interés por ello será mayor.
  • Periódicamente hacemos diversas evaluaciones que van encaminadas a la prevención y resolución de este fracaso escolar. Y no solo nos dan resultados, sino que también nos ayudan a detectar lo que va bien y lo que va mal, a averiguar las posibles causas y nos orientan sobre lo que hay que hacer para reconducir la situación.
  • Además a nivel personal fomentamos valores como la voluntad, la autoconfianza, la autoestima, el esfuerzo, la capacidad de adaptación, la perseverancia, el trabajo,…; y a nivel global, la cooperación, la solidaridad, la cohesión, la ayuda mutua. Asimismo, intentamos que el alumno valore aprender y adquirir conocimientos como un valor en sí mismo, que deriva en otros muchos valores y que resulta gratificante.
  • Intentamos que las madres y padres se impliquen más en el desarrollo educativo de sus hijos. Sabemos que están preocupados por su educación, ya que han acudido a profesores especializados para mejorar sus resultados académicos, pero queremos que, además, participen del aprendizaje de sus hijos. Les orientamos sobre cómo pueden darles más ayuda o apoyo a sus hijos, para que ellos entiendan que toda la familia se implica en su educación, para que consigan todos su objetivo del éxito escolar.

Esperamos que te haya gustado. Si necesitas algún consejo, no dudes en ponerte en contacto con International Steps.

Mejorar la creatividad de los más pequeños

La sociedad actual reclama que tengamos una serie de valores, como creatividad, innovación, imaginación, competitividad o libertad, básicos para desenvolvernos, primero en el colegio, instituto, universidad y, después, en el mundo laboral, donde cada vez es más importante que tengamos cualidades que vayan más allá de nuestra formación académica o experiencia: se buscan personas emprendedoras, creativas, con iniciativa, capaces de dar soluciones a problemas complejos,…

Por eso, educar a personas creativas e imaginativas desde edades tempranas es uno de nuestros objetivos fundamentales como profesoras.

La creatividad es sinónimo de innovación, imaginación, originalidad, invención, visualización, intuición y descubrimiento: es la habilidad de dar vida a algo nuevo. Creatividad significa valentía para tomar nuevos caminos, reinventarse constantemente, administrar la vida propia, ser productivo y competitivo, y auto-realizarse.

Dentro de la familia, creatividad es planear y ajustar la vida en comunidad y de común acuerdo, producir el ambiente donde surjan las individualidades y que cada uno logre satisfacer sus necesidades.

La creatividad puede ser fomentada y desarrollada por el entorno cultural del niño, a través del aprendizaje y la educación, expresándose a través del arte, la literatura, la música, la tecnología, la investigación científica e, incluso, la rutina diaria.

Si a los niños se les impiden las actividades de descubrimiento de la creatividad y se les empuja a pensar de una sola manera y a ir hacia una sola dirección, las posibilidades de que tomen la iniciativa y descubran cosas por su cuenta se limitan bastante. Estaremos ante niños poco creativos, que suelen mostrarse serios en clase y a los que se les dan peor las materias de plástica, música y lengua, aunque sean buenos en matemáticas.

Cuando nos encontramos con casos de este tipo, intentamos fomentar la creatividad e imaginación de nuestro alumno en cualquier actividad que realice, sea de la asignatura que sea. Se trata de incidir en la práctica de los trabajos intelectuales propios del hemisferio derecho, donde reside la creatividad. Para ello, llevamos a cabo diversas actividades, adaptadas a su edad.

Juegos

La mejor herramienta para fomentar la creatividad es el juego. Por eso, es recomendable que, a ciertas edades, estimulemos el juego en clase, pues a través de él, el niño puede desarrollar su capacidad creativa.

Además, el juego pone en movimiento todo su cuerpo, ejercita su mente, desenvuelve el lenguaje, despierta el ingenio, desarrolla el espíritu de observación, afirma la voluntad y perfecciona la paciencia, favorece la agudeza visual, táctil y auditiva,…

Expresiones artísticas

La redacción es una de las expresiones artísticas por excelencia y, a edades tempranas, su práctica constante y desarrollo puede mejorar y mucho la imaginación y creatividad del niño. Hay distintas actividades de escritura que se pueden proponer al alumno, como por ejemplo, contarle un cuento o historia y después hacerle que la escriba de nuevo, aunque con otro final o adaptándola a los tiempos actuales o cambiando algo fundamental de la historia por otra cosa.

También es buena idea utilizar la escritura como forma de expresar sentimientos. Para ello, podemos proponerle que piense en un animal con el que se identifica y que escriba en un papel lo que cree él que sentiría siendo ese animal.

La expresión plástica es otro de los puntos fuertes para reforzar la creatividad, desde proponerle hacer un dibujo, hasta ayudarle con un collage o pintar con los dedos.

Ejercicios de movimiento y expresión corporal, como bailes.

Actividades que desarrollen la creatividad por medio del drama y sus técnicas, como la representación de un pequeño teatro, juegos de fantasía, improvisaciones, …

Nuestra atención a todo lo que el alumno inventa e imagina es muy importante para ayudar a los niños con pocos dotes creativos, ya que con nuestras preguntas sobre eso que está inventando, le podremos ayudar a continuar la historia o la descripción de los personajes.

Eso sí, hay que tener cuidado con no dirigir el pensamiento del alumno, restándole libertad para expresarse e imaginación. Todo lo que el niño piense y describa debe ser de producción propia.

La lectura es también una fuente de imaginación importante, porque a través de lo que lee, el niño ejercita su imaginación. Siempre que leemos cuentos al niño o cuando le encargamos lecturas entretenidas y adaptadas a su nivel, estamos consiguiendo que ponga en funcionamiento todos sus sentidos para hacerse una imagen mental de los personajes y todo lo que acontece a lo largo de la narración.

Hay que recordar siempre que si hacemos trabajar la imaginación de los niños, les estamos ayudando a potenciar la creatividad. Y es que aunque no son lo mismo, la imaginación, es uno de los elementos de la creatividad.

La imaginación acrecienta la fluidez de los procesos básicos del pensamiento, pero no tiene en sí la virtud de hacerlos más útiles o correctos. El conocimiento no es creatividad, pero, en cualquier terreno, es básico para producir nuevas ideas. Por otro lado, el excesivo conocimiento o experiencia de un terreno determinado puede restringir la creatividad, porque sabemos tan a la perfección cómo se deben hacer las cosas que somos incapaces de producir ideas nuevas. La creatividad sube abruptamente con el aumento de los conocimientos hasta un punto máximo, pero luego comienza a descender cuando un nuevo aumento de los conocimientos comprime las ideas dentro de los moldes establecidos.

No debemos olvidar que, aunque la creatividad ha sido siempre una capacidad que se ha relacionado con el campo artístico (la pintura, la escritura, la escultura o la arquitectura, etc.), tiene efectos positivos en todas las profesiones, porque también pueden ser creativos un médico, un jardinero, un científico investigador, un cocinero, un maestro o cualquier otro profesional. De hecho, lo que hace a las personas destacar en sus trabajos, además de esforzarse en lo que hacen, es la creatividad. Si somos creativos, se nos abrirán muchas más puertas en el mundo laboral. La creatividad es una calidad humana de gran valor y depende, en gran medida, de la imaginación, por lo que como buenos docentes, es necesario y fundamental que intentemos reforzar las capacidades creativas de nuestros alumnos.